Luis Abinader destaca la integridad como eje clave del Estado en foro anticorrupción en París

En París, el presidente Luis Abinader aseguró que la integridad es un valor central de su gestión y una base clave para el crecimiento económico y la democracia en el país. Explicó que su gobierno aplica este principio mediante cuatro ejes principales: prevención, transparencia, coordinación y cumplimiento.

Estas declaraciones fueron ofrecidas durante su participación en el Foro Global Anticorrupción e Integridad de la OCDE, donde presentó los avances de la República Dominicana en materia de transparencia y buen gobierno, reafirmando su compromiso con la cooperación internacional.

El mandatario destacó que la integridad no debe verse como un simple lema, sino como un sistema sustentado en el estado de derecho, la rendición de cuentas y la transparencia, elementos que fortalecen la confianza de la ciudadanía y la estabilidad institucional. Asimismo, advirtió que la corrupción afecta negativamente la economía, al elevar costos, limitar la competencia, desalentar la inversión y reducir la productividad.

En cuanto a las acciones implementadas, explicó que se han creado comisiones de integridad en las instituciones públicas para prevenir riesgos, y que la transparencia debe garantizar información útil y accesible para todos. También resaltó la importancia de la coordinación entre organismos del Estado y la aplicación justa de la ley como parte del cumplimiento.

En ese contexto, mencionó la designación de una procuradora general independiente y una reforma constitucional que elimina la potestad presidencial de nombrar directamente esa figura, con el fin de asegurar una justicia imparcial. Además, señaló que actualmente hay procesos judiciales en marcha relacionados con casos de gran corrupción, lo que refuerza la confianza ciudadana en el sistema.

El presidente también reconoció el trabajo de Milagros Ortiz Bosch en la promoción de la ética gubernamental y su contribución para alinear al país con estándares internacionales. Finalmente, concluyó que la integridad es un recurso estratégico que impulsa la confianza, la inversión, la innovación y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.